martes, 13 de octubre de 2015

Los desafíos de la pedagogía cyberfeminista


Resumen


Hablar de tecnologías y género podría redundar en un ejercicio esencialista que llevaría a considerar determinadas características, supuestamente femeninas o masculinas, como explicativas de las diferencias de uso y afición por las TIC y quizás influye en que las mujeres tiendan a percibirse como tecnológicamente menos competente que los varones, a pesar de que en muchos casos no lo sean.

En el contexto específico de la educación virtual, consideramos que es un campo en el que las mujeres participan de forma activa y que sin embargo, tal y como sostiene Natasha Patterson (2009), está todavía poco explorado.

La importancia de este enfoque se hace aún más patente teniendo en cuenta que las mujeres han encontrado diferentes ventajas en la formación profesional virtual. Los modelos pedagógicos feministas no han estado exentas de debate debido a que el uso de tecnologías en los procesos de enseñanza-aprendizaje no es en ningún caso neutral.

Históricamente las mujeres han sido las principales facilitadoras de apoyo emocional en las redes comunitarias. Si bien las mujeres suelen hablar con menos frecuencia en los debates presenciales, esta tendencia se modifica en la docencia virtual en la que su participación escrita suele ser superior a la de los compañeros varones.

Se ha mostrado que las mujeres estaban más interesadas en aprovechar la experiencia para reflexionar colectivamente sobre las propias prácticas docentes que simplemente en aprender prácticas didácticas innovadoras.

En relación a la pedagogía cabe destacar que si bien todas las docentes se encuentran bajo el paraguas común de la pedagogía cyberfeminista, las formas de su aplicación no son idénticas. Las mujeres que conforman este grupo suelen tener conocimientos previos de Alta experiencia.

Los cursos virtuales permiten e incluso facilitan el diálogo y las conexiones complementando, por lo tanto, las ‘maneras de conocer’ de las mujeres, son conocedoras conectadas que dan sentido a la realidad, al asociar los nuevos conocimientos con las experiencias en el contexto de las relaciones.

En este sentido, las teorías y prácticas feministas conllevarían una pedagogía que parte del reconocimiento constante de las relaciones de poder existentes en la sociedad y, por consiguiente, en todo proceso de enseñanza-aprendizaje. Este punto de partida implicaría no sólo el cuestionamiento de las posiciones estructurales de autoridad; sino que apostaría también por la inclusión de actividades emancipadoras. Para ello, en la clase feminista, se tendría que respetar los ritmos personales, creando espacios donde se valoren tanto las voces como los silencios, al mismo tiempo que profesoras y alumnas explicitan sus posiciones para poder trabajar desde una perspectiva interseccional.

En este trabajo pretenden favorecer el reconocimiento de la necesidad de investigar sobre los procesos de aprendizaje virtual desde el feminismo, presentar herramientas para el análisis, mejorar una experiencia en curso y, finalmente, ofrecer unos primeros resultados sobre los que seguir reflexionando.

Referencias Bibliográfica


Biglia, Bárbara y Jiménez, Edurne (2012). Los desafíos de la pedagogía cyberfeminista: un estudio de caso: Learning Networks Athenea Digital.

Anderson, David & Haddad, Carol (2005). Gender, voice and learning in online course environments. Journal of Asynchronous Learning Networks, 9(1), 3-14.

Anguita Martínez, Rocío & Alario Trigueros, Ana Isabel (2004). Mujeres y educación en la era digital: ¿nuevas oportunidades para la igualdad? Revista de tecnología de la información y comunicación educativa.

Anguita Martínez, Rocío & Ordax, Excelita (2000). Las alumnas ante los ordenadores : estrategias y formas de trabajo en el aula. Revistas de la UHU Comunicar: revista científica iberoamericana de comunicación y educación Comunicar, 14, 218-224, Extraído el 23 de Octubre de 2012.



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